WWF acaba de comenzar un nuevo proyecto para proteger a los cetáceos más amenazados de nuestro planeta. Los narvales son las ballenas árticas que inspiraron historias y leyendas de unicornios, huidizos y tímidos, escondidos entre los hielos polares. Su cuerno en espiral es tan bello como codiciado, y durante siglos fueron cazados hasta casi su completa desaparición. Hoy en día, la desaparición del hielo ha relevado a los cazadores como la mayor amenaza para la especie en su lucha por la superviviencia. Los cambios en la cubierta de hielo alteran la disponibilidad de alimento, incrementan los riesgos de colisión con los barcos o facilitan los ataques de las orcas, el mayor enemigo de estos animales fascinantes.
Ahora WWF apoya un proyecto científico para marcar 9 ejemplares con transmisores GPS que permitan averiguar sus rutas, sus hábitos y determinar dónde encuentran sus mayores amenazas. Y para mostrar los resultados, la página web http://www.panda.org/arctic/narwhaltracker es la encargada de dar a conocer el trabajo día a día, con mapas e información sobre los últimos movimientos de los narvales en la zona de Baffin Bay, Canadá.
