Las Islas Canarias se encuentran en una de las cuatro áreas marinas más importantes del mundo para la conservación de los cetáceos. La costa oeste africana ha sido seleccionada por WWF como una de las zonas marinas prioritas a nivel mundial para la conservación de los cetáceos debido a la diversidad de sus especies, al número de especies amenazadas y al estado de conservación de sus poblaciones.
En las aguas de Canarias se ha constatado la presencia de 30 especies de cetáceos, que representan el 35% de las especies a nivel mundial y el 67% de las especies presentes en el Atlántico norte. Esta diversidad se debe a una combinación de factores entre los que cabe destacar el enclave geográfico del archipiélago, los fenómenos oceanográficos y el carácter de islas oceánicas que favorece la aproximación de especies de hábitos oceánicos. Así podemos observar especies típicamente oceánicas como el cachalote (Physeter macrocephalus) con otras que suelen estar asociadas a las plataformas continentales como el delfín mular (Tursiops truncatus) o el calderón gris (Grampus griseus).
Seis de estas especies se encuentran amenazadas a nivel mundial: La ballena franca septentrional (Eubalaena glacialis), la ballena azul (Balenoptera musculus) y la yubarta (Megaptera novaeangliae) con avistamientos puntuales, el rorcual norteño (Balenoptera borealis) y el rorcual común (Balenoptera physalus) que pasan por Canarias en sus rutas migratorias, y el cachalote que presenta poblaciones estables durante todo el año en las islas.
Y es precisamente en la única de estas especies amenazadas a nivel mundial que cuenta con poblaciones estables en Canarias, el cachalote, en la que el Programa de Especies Amenazadas de la Obra Social de Caja Madrid ha centrado sus esfuerzos, en colaboración con WWF y la Sociedad para el Estudio de los Cetáceos en el Archipiélago Canario (SECAC), para asegurar su conservación futura.

