Estamos acostumbrados a encontrarnos cartones en los cajeros, a ver dormir a personas en los portales, en el parque, en el banco de la acera… nos hemos acostumbrado a que cientos de personas duerman cada día en nuestras calles. En España, dicen son más de 30.000 personas… A veces, cambiamos de acera porque nos dan miedo o giramos la cara porque nos dan vergüenza… Y la mayoría de las veces… ni siquiera los vemos. Pero estas personas no están ahí porque quieren. ¿Quién quiere pasar frío? ¿Quién quiere dormir en la calle sin poder ponerse el pijama o quitarse los zapatos? ¿Quién quiere sentir el desprecio de la gente? ¿Es que alguno de no quiere ducharse todos los días? Y si hablamos de la soledad… ¿hay alguien que quiere estar todo el día solo sin hablar con nadie y sin nadie se preocupe por uno? Y así… un día tras otro… ¿Hay alguien que quiera elegir esa vida? Pues ellos tampoco.