Hace mu
chos años comenzamos a salir a la calle a encontrarnos con quienes duermen en la calle. Durante este tiempo hemos conocido a muchas personas, hemos compartido experiencias y hemos aprendido qué significa dejar de ser parte de la sociedad. Sobre todo, hemos aprendido el valor de la palabra “hogar”. Ahora queremos compartir nuestra experiencia. Por eso empezamos a escribir desde este “Barril de Diógenes”, recordando al filósofo que, a diferencia de aquellas personas a las que nosotros atendemos cada día, eligió vivir en la calle para demostar la hipocresía de la sociedad en que le toco vivir.

sois geniales
dais un ejemplo estupendo al destinar vuestro tiempo a esta maravillosa labor.
nos vais contagiando poco a poco de que hay esperanzas para un cambio de la sociedad. un beso
Tuve la inmensa suerte de ser voluntario con vosotros y vivir así una experiencia inolvidable. Lo cierto es que recibí de las personas sin hogar mucho más de lo que pude aportarles yo a ellos. No sólo por el cariño con el que nos recibían, también por las conversaciones auténticas, prácticamente “a carne viva”, que teníamos. Enhorabuena por vuestra labor, y enhorabuena por el blog. Un abrazo. Ricardo.