Para promover e impulsar la inclusión en el entorno universitario se crearon desde la Facultad de Educación y Formación de Profesorado de la Universidad Autónoma de Madrid, los “grupos de aprendizaje cooperativo”. Se trata de equipos de trabajo formados por alumnos de Magisterio que, coordinados por profesores del Equipo de Investigación del Programa y bajo su tutela, colaboran voluntariamente en el establecimiento de relaciones interpersonales con jóvenes de su edad que tienen discapacidad intelectual.
La única forma de educar desde la igualdad y de ofrecer una formación laboral específica es proporcionar las mismas oportunidades educativas a todos los ciudadanos, y en este sentido queda plenamente justificado el Programa.
Gracias a él, jóvenes con discapacidad intelectual participan de la misma experiencia vital y comparten el mismo contexto que otros estudiantes sin discapacidad (principio de inclusión).
A su vez, se les está proporcionando un espacio abierto y múltiples servicios normalizados, lo que les invita a participar activamente de la vida cotidiana y académica del Campus Universitario junto con sus compañeros de Magisterio y Psicopedagogía, con los cuales comparten muchas experiencias de ocio y tiempo libre.
Hay que resaltar la importancia del respeto a la diferencia (principio de individualización), “el derecho a ser diferente”, y el enriquecimiento de todos gracias a esa diferencia.
