Perdona por esta ausencia que ha durado tanto tiempo. He tenido un poco abandonada nuestra comunicación. Tú en cambio has estado ahí, votando cada día en nuestro Blog. Gracias.
Me he ausentado un poco de mi mismo, a veces me ocurre. Afortunadamente la vida, en forma de personas como tú, viene en nuestra ayuda. Sólo tenemos que permitírselo.
Ya parece que empiezo a despertar del letargo, a abandonar las falsas ensoñaciones y abordar de nuevo, con rigor, la responsabilidad que conlleva la vigilia. Vuelvo a estar despierto a la totalidad de los afanes. A explorar abiertamente las disponibilidades del día, a arrebatar a la rutina su negrura, el tosco vacío de sus ofertas. Vuelve el cielo a ser azul, en todas sus magníficas tonalidades, celestes, índigos, marinos, turquesas. Toda una gama de azules para recuperar la cordura o tal vez para sonreír de nuevo a la maravillosa locura.
