Durante esta serie de entregas en las que hemos querido mostraros tanto el trabajo que hacemos, como la metodología que aplicamos y la filosofía de trabajo que nos anima, os hemos ido presentando un puzzle que hoy toca a su fin.
El puzzle en sí mismo nos ha servido para representar ideas capitales alrededor de las cuales gira nuestro quehacer: de un lado, la resolución de una tarea, presidida por un esfuerzo tanto reflexivo como ejecutivo constante. De otro lado, los colores y las formas sinuosas de sus piezas nos guían por el adiestramiento de sentidos y potencialidades que nuestros usuarios han de descubrir dentro de sí y que nosotros tenemos la obligación de fomentar. Finalmente, el puzzle representa un trabajo en equipo en el cada una de sus piezas aporta sus valores individuales para fortalecer al grupo y darle un sentido final.


