cuidador, ra

1.    adj. y s. Que cuida a una persona

 

La enfermedad de Parkinson, por lo general, conlleva cambios, adaptaciones y posibles dificultades al seno familiar. Un cambio en la dinámica familiar y en las nuevas obligaciones que debe asumir cada miembro puede provocar, sobre todo al comienzo, una desestabilización que haga que los miembros se encuentren dubitativos y desorientados, e incluso sobrecargados, llegando así a sufrir el “Síndrome de Sobrecarga del Cuidador”.

 

Las terapias dirigidas a los familiares tiene el objetivo de intentar mantener un estado de ánimo óptimo de los mismos, sobre todo del cuidador principal. A través de éste, se intenta mejorar la calidad de vida de los cuidadores/familiares de los enfermos.

 

Las terapias pueden recibirse de forma individual o grupal según las necesidades particulares de cada familiar. Las terapias individuales son solicitadas por los familiares y se les proporciona la atención individualizada que cada cuidador requiere. A modo general, requieren atención psicológica, sobre todo emocional, para los aspectos globales de su vida, y el apoyo de un profesional es imprescindible, para que les escuchen y puedan tratarles con diferentes tipos de estrategias terapéuticas.

 

Las terapias grupales van dirigidas al apoyo y beneficio mutuo, es decir, son terapias donde se exponen problemas, dudas y se intenta que desde ese punto el grupo aporte soluciones. Se basa en verter todo el conocimiento que una persona familiar de Enfermo de Parkinson posee, para el beneficio del resto, sobre todo porque la mayoría de ellos, en algún momento sufre situaciones parecidas, por lo que se crea un ambiente de comprensión y apoyo. Además, se basa en la experiencia de cada cuidador, que se desahoga de sus circunstancias familiares estresantes. Es el llamado Taller de Ayuda Mutua, se realiza una vez por semana, donde se trabaja con diversas actividades específicas para el tratamiento de los cuidadores de estos enfermos.

 

Un claro ejemplo de nuestros talleres de Ayuda Mutua es la grabación que nuestros compañeros del programa “En primera persona”, dirigido por Sandra Camps, realizaron una tarde de marzo en nuestras instalaciones.

http://bit.ly/c5dKt0

 

Dos datos aplastantes, el género del cuidador es claro, mujer, se supone que por el rol tradicional que ha desempeñado, lo que afecta a su participación social y autonomía. Segundo dato, el 33% de las mujeres cuidadoras padece el “Síndrome o Sobrecarga del Cuidador”.  ¿Algo tendremos que hacer por cambiarlo, no?