
El departamento de Psicología dentro de nuestro Centro de Rehabilitación para Enfermos de Parkinson, tiene como objetivo fundamental mejorar la calidad de vida de nuestros pacientes manteniendo su estabilidad emocional y sus capacidades cognitivas.
Ese es nuestro objetivo formal, pero subyacente a esto, existen una serie de beneficios que no aparecen recogidos en ningún libro, pero que dan sentido a nuestro trabajo; beneficios que obtienen no sólo los pacientes sino que de forma recíproca también recibimos los trabajadores del centro.
Desarrollamos nuestra labor profesional con personas enfermas crónicas, que día a día libran una batalla por conservar su autonomía, por recuperar capacidades deterioradas y por mantener el equilibrio de su cuerpo y de sus vidas. De esta fortaleza nos vemos todos impregnados y nos hace crecer como profesionales pero sobre todo como personas. Pero ellos a veces también “caen” y es entonces cuando los profesionales les ayudamos a levantarse, le devolvemos esa energía, esa meta que les impulsa a seguir luchando.
El Departamento de Psicología tiene la fortuna de trabajar también con los familiares de estos enfermos, personas que con total dedicación ayudan en todo lo que necesitan a sus familiares enfermos, situación que cambia sus vidas pero que día a día buscan un motivo para seguir sonriendo. En nuestro grupo de ayuda mutua encuentran uno de esos motivos, aspecto por lo que el Departamento de Psicología se encuentra inmensamente orgulloso. No siempre compartimos risas, también llantos, rabias, agobios y estrés, y por ello existe esa unión, por todos los sentimientos que compartimos que nos hacen más fuertes.
Desde nuestra faceta como profesionales de Psicología aportamos los conocimientos teóricos y prácticos necesarios para mejorar sus síntomas emocionales y cognitivos, y desde nuestra faceta como personas, intentamos aportar todo el cariño, dedicación y pasión que ellos merecen.
Un Afectuoso Saludo.
Susana Caballero Prado.

Saludos a todos.
Por haber estado en contacto tan directo con todo ello, como trabajador del centro que fui en su tiempo yo he vivido de cerca esa simbiosis citada, he percibido la vocación del que reeduca y ayuda unida al fruto emocional que de ello nace en los que reciben tal trato (sumado al hallazgo de ese resultado que se busca), todo ello captado desde una perspectiva privilegiada, y es por eso por lo que no voy a olvidarlo nunca.
La labor que hace tanto Susana en su especialidad como psicóloga como el resto de profesionales cada uno en su campo es, más que encomiable, esencial para mejorar el día a día del paciente, además de convertir su periodo de estancia en el centro en un grato paréntesis para sobrellevar su mal, y para combatirlo en equipo recibiendo de tal batalla sus victorias, personales y compartidas al mismo tiempo.
Me alegra que centros como éste existan, y sobretodo que den resultado como bien pude comprobar (obviamente desde mi inexperiencia en los campos que tratan los profesionales del centro), dada la notable y positiva evolución que percibí en muchos pacientes durante el trato y ayuda que les presté durante mi estancia en el centro.
De toda esa fe, lucha, ayuda, comprensión, optimismo y bienestar que actúa día a día en esta asociación, no sólo saca provecho el paciente (el más importante, claro está), sino que sale con la lección aprendida todo el que se ve envuelto, implicado en tales obras, bien sea como mero visitante o, como en mi caso, aportando su grano de arena. Del primero al último, algo en nosotros cambia para siempre.
Muchas gracias por lo que hacéis, y que siga así por mucho tiempo. Un abrazo.