La enfermedad de parkinson, por lo general, conlleva cambios, adaptaciones y posibles dificultades en el seno familiar. No sólo padece la enfermedad el propio enfermo, sino que el cuidador principal es un agente decisivo en este proceso, conllevando un coste físico, social, emocional y económico en la vida familiar. Provoca un gran impacto en la vida de los afectados, que, en la mayoría de las ocasiones, no es bien recibido. Un cambio en la dinámica familiar y en las nuevas obligaciones que debe asumir cada miembro puede provocar, sobre todo al comienzo, una desestabilización que haga que los miembros se sientan sobrecargados, dubitativos y desorientados, naciendo así el famoso Síndrome de Sobrecarga del Cuidador.
Las terapias y talleres que se desarrollan desde AEPA para los cuidadores de estos enfermos tienen como objetivo principal intentar reducir el síndrome de sobrecarga del cuidador, con el fin de reducir el efecto de los trastornos físicos/motores y cognitivos asociados a la sobrecarga percibida.
Por ello, esta entidad dedica una parte de su tratamiento al cuidado y la atención de los cuidadores, a nivel físico, psicológico y social. Se realizan terapias específicas para la ayuda mutua de los cuidadores, ofreciéndose también los servicios físicos óptimos en el pleno desarrollo vital de los cuidadores de estos enfermos. A su vez, se ofrece un servicio de información social especializado, en el cual los cuidadores son informados, asesorados y orientados en todo lo referente a la enfermedad de parkinson y a los recursos económicos y materiales específicos.
Estas terapias adquieren un gran beneficio para los cuidadores que, además de recibir la ayuda y la atención necesaria por parte de los profesionales, se basa en la experiencia de cada cuidador, que se desahoga de las circunstancias familiares existentes, ayudándose unos a otros.


Sois nuestros pilares,sois nuestras manos, sois en los que más nos apoyamos, sabemos que nunca nos fallareis, pero cometemos un fallo, nunca reconocemos lo que haceis, pero quiero que sepais, que en lo más profundo de nuestros corazones, donde esta el sonido…….ese sonido que es el latir diario, hay es donde estais, donde queremos que esteis, pues sois tan importante………que sin vosotros el ritmo de nuestros corazones, tal vez hubieran dejado de existir, es dificil vivir con parkinson, bueno que os voy a decir a vosotros, que lo vivis a nuestro lado, pero nadie sabe lo que sufrimos callando, si………..algo nos callamos, aunque yo callo poco, no hay que hacer de nuestras mentes una despensa de pensamientos malos, pues al final la despensa explota y algo que fuimos acumulando………..decide salir, has caido en depresión, no hagas esto, no seas actor sin serlo, no guardes malos recuerdos…….ni nefactos pensamientos, para que vivir sufriendo, si es mejor vivir riendo, riete de esta enfermedad, que dueña se quiere hacer de tu cuerpo, lucha contra el, que nadie maneje tus movimientos, revelate y hazle saber que no seras marioneta, que eres fuerte, y si te faltan las fuerzas, agarrate a los que te quieren, ese que esta siempre a tu lado, que guarda silencio, sin saber lo que esta sufriendo, nuestros cuidadore sufren, para ellos no es facil ver como se deteriora nuestro cuerpo, un día fui cuidadora, de una viejecita encantadora, que nunca apago su sonrisa, aun que parkison………la acompañaba, se revelaba contra el, y con fuerzas luchaba, hoy sigo su ejemplo, el ejemplo que me enseño mi abuela, luchar y no arrojar la toalla, respetar al que te cuida, y no reprocharle nada, deleitarle con una sonrisa, y hacerle saber que le admiras y le quieres, rompe el silencio, y agradecele el que se haya convertido en tu sombra, gracias cuidador, por ayudarnos a vivir mejor la condena, desde aqui te mando la mejor de mis sonrisa, y entregarte yo quisiera, el ramo más grande que en la tierra hubiera, hecho de tulipanes para que nunca desfalleceras. GRACIAS CUIDADORES DE ESPAÑA ENTERA.
QUIN