Mi experiencia en domicilio como fisioterapeuta me parece muy gratificante, son muchas las horas que pasamos en metro pero, poder ayudar a mis pacientes, me sirve de estímulo. Nosotros vamos a ayudarles en todo lo que podamos pero, de lo que ellos no se dan cuenta, es que también nos aportan muchas cosas, todo su cariño y una confianza plena en que estás dispuesto a ayudarles y a aportarles todos los beneficios que puedas.
Hay días en los que, por determinadas circunstancias, sus síntomas se acentúan y se sienten más débiles y deprimidos mientras permanecen a la espera de que aparezcas por la puerta para ver si les puedes ayudar… Muchas veces basta con hacerles compañía para que ellos se encuentren mejor.
Sinceramente, ya sea a domicilio o no, esta profesión es tan gratificante para nuestros pacientes como para nosotros. Muchas gracias por todo.
Sara de Dios. Fisioterapeuta. Asociación Parkinson Madrid.

