El trabajo del terapeuta que va a domicilio es duro pero muy gratificante. En estos blogs, nos gustaría compartir con vosotros la experiencia de nuestros profesionales…

“Cuando un@ va al domicilio de un paciente, no se siente fisioterapeuta, se siente manos, pies… en ocasiones ojos y oídos, confidente, familiar, niet@… y es que así es como los pacientes nos hacen sentir a nosotr@s.

La labor terapéutica queda a un lado, cuando un@ siente que la labor humana que realiza es aún más reconfortante, y es que a veces, se hace también un cuidado del alma.”

 

Nines Borrachero. Fisioterapeuta de la Asociación Parkinson Madrid.