¡Hola!

Hace pocos días que las dos voluntarias de Madre Coraje volvieron de su estancia en la Comunidad de Niños Sagrada Familia en Perú, de la que ya os hemos hablado.

En su trabajo como educadoras de niños de 0 a 5 años han apoyado las tareas cotidianas de los niños, han realizado talleres de salud e higiene, han participado con los niños en las actividades que se organizaban en la Comunidad…

Como respuesta a las necesidades que observaban y como demanda de las educadoras de la Comunidad, han eleborado materiales didácticos sobre el cuerpo humano para los más pequeños, así como una campaña sobre las 3 R´s (reducir la generación de residuos, reutilizar los ya generados y reciclar como última opción).

A lo largo de todo ese tiempo la relación con los niños, que en muchos casos tienen carencias importantes de afecto, llama la atención por la capacidad de supervivencia y lucha que se encuentra en ellos, así como por el cariño que sienten por todos aquellos que trabajan día a día por ellos y por los voluntarios que se acercan a conocerles.

Siempre desde el respeto a las costumbres y a cada persona, hay oportunidad de comprender y aprender de los niños y de los educadores que les cuidan, que luchan cada día por conseguir las mejores condiciones de vida para estos niños y por tener un futuro digno, que en tantas ocasiones se les ha negado.

Es duro saber que, a pesar de que las condiciones en la Comunidad no son las mejores, puesto que hay importantes carencias, los niños y jóvenes que reciben atención, cuidados y educación en la Comunidad son unos privilegiados, puesto que en muchas ocasiones la infancia y la juventud de Perú carece de esperanza en el futuro.

Testimonios de los responsables de la Comunidad, de esperanza y trabajo duro por hacerla realidad, así como la creencia en que otro mundo debe ser posible para los niños hacen que en Madre Coraje, como en tantas otras organizaciones, trabajemos cada día por ellos, por su esperanza y por su futuro.

¡Hasta pronto!