Los “historiadores de los leones” hablan con nostalgia cuando nos reunimos alrededor del fuego (o frente al televisor, que viene a ser el sustituto). Cuentan que, para llegar a nuestra tierra, han tenido que vaciar sus manos (fotografía), olvidar muchas cosas, perder muchas cosas. Cuentan que llevan un luto por cada cosa que han perdido, que han olvidado: un luto por la luz, otro por los olores, por la lengua, el paisaje, los seres queridos, los sabores, la música…
Nosotr@s intentamos aliviar cada luto a nuestra manera y que ese bagaje, cultural en gran parte, no se pierda durante la “imposición” que hace nuestra sociedad de su cultura. Para ello, entre otras muchas acciones, intentamos generar espacios de encuentro entre personas de diferentes orígenes (España, Italia, Venezuela, México, Argentina, Senegal, Mauritania o Camerún son algunos de ellos) donde los jóvenes migrantes recién llegados no han de renunciar a su cultura sino ofrecerla, compartirla, enriquecerla y, a su vez, enriquecer la de la sociedad de acogida. Así se genera inclusión, pues la persona recién llegada siente que sus cosas interesan y, puesto que valen para algo, la autoestima, olvidada por el camino, regresa poco a poco.
Como veis, una sociedad intercultural no se construye con grandes discursos sino con pequeñas acciones que propicien que las personas se encuentren, se huelan, se reconozcan y se den cuenta de que es mucho más lo que las une que lo que las separa. A partir de ahí, pueden andar juntas el camino.
La comida, por ejemplo, es una excusa perfecta para generar estos encuentros, además de una de las cosas que más extrañamos cuando migramos. Si preguntamos a un español que viva en Rusia qué echa más de menos de nuestro país, no dirá “la amabilidad de sus gentes”, “el Museo del Prado” o “los atardeceres”, sino “el jamón serrano” o “la tortilla de patatas de mi madre”.
Os dejamos con algunas de las recetas que han surgido de estos espacios interculturales. Un paseo gastronómico por toda África a través de los platos que han seleccionado y preparado para nosotr@s los “historiadores”, recordándonos que los leones no sólo comen carne humana.
CAMERÚN: POULET D. G. O POLLO “DEL JEFE”
Por Cario Hervè Nouboubo
2 pollos
2 kg de judías verdes
1 kg de zanahorias
1 kg de tomates maduros
2 kg de cebollas
3 puerros
1 rama de apio
1 kg de pimientos verde
6 cabezas de ajos
15 plátanos macho maduros
Perejil
Guindilla
Pimienta blanca
Jengibre
Cortar el pollo en trozos el pollo y salpimentarlo. Cortar el plátano. Freírlos en diferentes sartenes. Poner el pollo en una olla junto con las verduras y un poco de agua. Añadir perejil y jengibre. Cocer a fuego lento. Añadir agua de vez en cuando para que no se queme. Añadir los plátanos seguir cociendo. Dejarlo hasta que la cocción termine, añadir un poco de aceite y dejarlo durante 2 ó 3 minutos.
MARRUECOS: TAJINE DE CORDERO
Por Aziz Qabli
1 docena de huevos
1 kg de cebolla roja
1 kg de tomates maduros
1 pimiento verde
1 pimiento rojo
½ kg de puerros
1 cabeza de ajos
1 limón
Cilantro
½ kg de almendras
1 bandeja de ciruelas pasas
1 bandeja de dátiles
Sal
Azúcar
Pimienta
Sofreír la carne con aceite de oliva en una cacerola. Cuando esté dorada, retirar la carne y quitar el aceite. Precalentar el horno a 200º C. En la misma cazuela, sofreír las cebollas y el ajo. Cuando estén bien doradas, poner azúcar y cubrir con agua. Reducir hasta la caramelización. Poner la carne en la cacerola. Añadir el tomate, las especias, los fruto secos, un poco de agua, de sal y de pimienta. Meter en el horno 90 minutos.
SENEGAL: MAFÉ POULET
Por Mouhamed Sow
2 pollos troceados
Arroz
Yuca
Zanahoria
4 patatas
½ calabaza
Mantequilla de cacahuete
6 tomates
4 cebollas
1 pimiento verde
1 pimiento rojo
En una cazuela grande se calienta el aceite y se saltea el pollo. Cuando esté dorado se retira y se reserva. En el mismo aceite saltear la cebolla a fuego vivo. Echar a continuación los pimientos y los tomates. Freírlos durante unos minutos antes de añadir la mantequilla de cacahuete. Remover bien y dejarlos freír a fuego lento unos minutos. Añadir el pollo a las verduras, sazonar y dejarlo cocer entre 30 y 60 minutos. Remover a menudo y comprobar si necesita más líquido. Sírvase acompañado de arroz.
MARRUECOS: CUSCÚS DE VERDURAS Y POLLO
Por Tariq Ech Chouik, Omar Yabba y Achraf Ez Zouaq
3 pechugas de pollo troceadas
2 tomates maduros
Salsa de tomate
4 zanahorias
2 calabacines
2 berenjenas
1 pimiento verde
1 pimiento rojo
1 bote de garbanzos cocidos
Mezcla de especias (pimienta, pimentón dulce, comino y canela)
Sémola de cuscús
1 pastilla de caldo
Ponemos los tomates en agua hirviendo durante un par de minutos. Los sacamos y cuando hayan enfriado un poco los pelamos y retiramos las semillas. Reservar. Preparamos un litro de caldo poniendo agua a hervir con una pastilla de caldo (si tenemos caldo casero, mejor). Reservar. Ponemos aceite en una cacerola grande y sofreímos la carne hasta que esté un poco dorada. Añadimos la cebolla picada y la vamos pochando a fuego suave con cuidado de que no se dore. Luego añadimos el resto de verduras cortadas a dados pequeños y las dejamos a fuego medio durante unos minutos. Después añadiremos el caldo necesario hasta cubrir las verduras. Añadir la mezcla de especias. Luego dejamos cocer a fuego suave durante 45 minutos o hasta que las verduras estén tiernas. Cuando falten 15 minutos añadiremos los garbanzos cocidos. Debe quedar con un poco de líquido como si fuera una salsa clara. Para preparar la sémola pondremos en un plato hondo y grande la misma cantidad de sémola que de caldo caliente (podemos usar el que nos haya sobrado de las verduras o añadirle líquido de las verduras que acabamos de preparar), una cucharadita de mantequilla y con un tenedor vamos moviendo hasta que no quede líquido y los granos estén sueltos. Podemos servirlo con la sémola en el medio y las verduras alrededor.
UGANDA: ARROZ A LA AFRICANA
Por Gosta Ahmen
Pollo en trozos
Carne en trozos
Pescado en trozos
3 cebollas
Tomates
1 bote de pimiento italiano en polvo
Cubo de especias
Sal
Aceite
Arroz
Cocer el arroz con un poco de sal y aceite. En cazuelas diferentes se cuece el pollo y la carne en trozos con cebolla y especias. Se reserva. Por otra parte, se cuece el tomate. Se fríe el pescado en trozos. En otra olla, se calienta aceite y se añade cebolla en trozos muy pequeños. Cuando la cebolla está hecha, se añade el pimiento y luego el tomate seguido de un poco de caldo de la carne guisada. Se cuece y se añade el preparado de carne anterior. Se sirve por separado con el arroz.
(Para más información: sensibilizacion@lamercedmigraciones.org)



Es interesante la idea de poder conocer y compartir culturas a través de la comida. También es muy interesante conocer lo que sienten las personas que se ven obligadas a migrar. No cabe decir que más aún debe ser saberlo y conocerlo de primera mano, cada día debéis encontraros con sentimientos confusos, con añoranzas, desesperanzas… ¡Qué gran labor a la que hacer frente!
Espero que me permitáis alguna sugerencia
¿Podría alguno de estos muchachos participar de este blog explicando lo que sintió al llegar a este país?
¿Podría algún otro chicho explicar lo que ha significado o significa “La Merced Migraciones para él?
¿Podría algún voluntaria explicar qué es lo que le mueve a participar del proyecto, qué puede aportar y cuánto recibe?
Entiendo que no es a mí a quien toca decidir el contenido de los artículos, pero también me siento invitado a parcipar por vosotros, continuamente apeláis a la participación…
Además, no sería este un espacio apropiado para dar voz a los sin voz… Creo que es la idea que habéis lanzado desde el primer artículo…
Un abrazo y a continuar luchando
Mucho ánimo con la labor que estáis desarrollando. Muchos son los que necesitan a entidades como vosotros para que su voz sea escuchada.
Esperamos que pronto haya opiniones de los chicos que tenéis en La Merced Migraciones.
Las fotos que estáis utilizando son muy interesantes y con mucho mensaje.