Segunda crónica de mi viaje a Santo Tomé y Príncipe en septiembre de 2010.
Por Yolanda Calvo, enfermera
Durante la primera semana vemos el hospital, el centro de planificación materna e infantil, el centro de salud de Lobata y la escuela de enfermería.
Lobata será mi primera rotación. Es un centro no demasiado lejos de la capital pero sí lo suficiente –media hora de coche por carreteras en no muy buen estado- para que tenga media docena de camas de hombres, seis de mujeres y niños y otras de parturientas con paritorio incluido. Digamos que es el comarcal de la zona, con consultas externas y pocas camas.
Las principales patologías son el paludismo, las enfermedades respiratorias, la hipertensión, la diabetes, y otras como ETS, HIV… En los niños, sobre todo, las diarreas, el paludismo y las respiratorias. Está bastante mejor que el hospital de la capital. Me refiero en cuanto a la limpieza.
En el hospital de la ciudad apenas tienen agua y es alucinante ver cómo se lavan con un cazo las manos, cuando se lavan, y se secan todos en el mismo paño, una y otra vez, usado. Hay falta de todo, de material, de personal de enfermería y médico. Sólo hay un cirujano general en todo el país. Hay un cooperante cubano pero no siempre está. En fin, qué contar… Siempre es lo mismo. Tienen buena voluntad pero les faltan medios, infraestructura, personal y les sobran políticos que prometen y no cumplen, que se llenan los bolsillos mientras están en el poder pero hacen poco durante la legislatura y cuando se van, un poco más ricos, sus proyectos a medio construir quedan relegados y olvidados por los entrantes, que emprenden proyectos nuevos que les harán un poco más ricos, mientras el país es cada vez un poco más pobre. Esa fue mi impresión y eso me transmitieron quienes me hablaron del tema. Ahora ha cambiado el gobierno y tienen un poco de esperanza en que las cosas también cambien.
He rotado por neonatos y, como soy una blanquita prepotente, les digo a las madres que deben lavarse las manos antes de dar de mamar, hasta que me doy cuenta que no hay agua corriente… Dan las tomas a demanda y cuando el bebé se duerme se acabó, así que se despierta a la hora y vuelta a engancharse a la teta.
Hoy me he apuntado a un centro de salud de una zona súper pobre. Me he ido, sin entender lo que me decían, con varias enfermeras y varios ayudantes. Se han ido quedando en los diferentes puestos y al final me he quedado en uno. Allí se hace de todo: curas, seguimientos, controles de bebes, de maternidad, prevención del embarazo… Se compran las medicaciones y te llevas lo que puedes pagar, nada más. Es increíble:- “Cuant dinero tes? -dousentas mil Dobras”. Y le dan 10 cp de paracetamol y 6 de amoxicilinas… Hasta donde llega el dinero.
A la vuelta he viajado con un médico que estudió en Cuba y me cuenta un montón de cosas del país. Corrobora todas mis sensaciones. Creo que es el país más pobre de los que conozco aunque a los niños se les ve felices con cualquier cosa. No imagináis qué juguetes tienen, se crían solos una vez que su madre los baja de su espalda… Y nunca mejor dicho…
Información Bitacoras.com…
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