Enfermeras de Vacaciones Solidarias

La sexta edición de Vacaciones Solidarias se ha convertido en la más numerosa, ya que viajan 170 enfermeras. Muchas repiten y otras viajan por primera vez, como la madrileña Laura García Ramos, quien “debuta”. Conoció el programa a través del sindicato de enfermería SATSE y se animó a viajar a raíz de las vivencias que le contó una compañera. “Me comentó que fue una experiencia buenísima, que es más lo que nos traemos que lo que podemos aportar allí. Luego, cuando estuve en los cursos de Cuenca, donde nos formamos, igual, toda la gente dice lo mismo, que es mucho más lo que tú recibes que lo que puedes dar”.

Laura viaja hasta Santo Tomé y Príncipe. “Ha sido un poco al azar. Me han escogido porque hablaba portugués”. Reconoce que siempre quiso participar. “Es algo que he querido hacer siempre. No es que haya un motivo de decir voy a cambiar el mundo, porque es imposible, pero ayudar y cooperar en lo que ellos necesiten es lo que me motiva”. La idea de Laura es ayudar a las enfermeras “en todo lo posible, integrarme con ellas y aprender de su trabajo, con pocos recursos a ver lo que hacen”.

Antes de partir a Santo Tomé, nos confesó que estaba expectante, “porque no sé lo que me voy a encontrar, cuáles son los recursos que tienen. Supongo que lo que aquí para nosotros es muy simple, una boca de un apósito, por ejemplo, allí no va a ser así. Es lo que yo me imagino, luego lo que sea la realidad no sé”.

En estos casos, perder el miedo a lo desconocido, a la incertidumbre, es fundamental, como indica Óscar Otero, que ya estuvo en Cuba en 2006 y anima a todos los enfermeros a participar. “Quiero decirles que pierdan el miedo, hay mucha gente que tiene miedo a viajar al extranjero, a conocer otras cosas, a no conocer a nadie con los que se viaja. Pero yo les animaría de todas, todas, porque es una experiencia gratificante en cualquier ámbito, ganas como persona y como profesional. Les animaría a que pierdan el miedo, que se atrevan, ya que van a volver satisfechos seguro”.