Segunda crónica de mi viaje a Santo Tomé y Príncipe en julio de 2010.
Por Raquel Gutiérrez, enfermera
Es admirable cómo cada día se enfrenta una enfermera a doce horas de trabajo en unas condiciones tan precarias. Nos preguntamos ¿dónde quedan todas esas ayudas que se reciben de la cooperación internacional?
En alguna ocasión, dudábamos del destino más acertado del material que traíamos, pues la necesidad hacía que el personal estuviera tentado de darle un uso particular. Llegado determinado momento, daba igual, pues de todos modos, iba a usarse…
Pasado el ecuador de nuestro viaje, FUDEN consiguió poner en funcionamiento el proyecto de agua corriente y limpieza de fosas sépticas del hospital. Pudimos asistir a la esperada y exitosa inauguración, pero también a las dificultades que el personal encargado tuvo que soportar, nuevamente debidas a la corrupción que reposa la cabeza en el lecho del gobierno del país.
Vivimos con cierta tensión una parte de las elecciones autárquicas regionales, y la respuesta a nuestras preguntas acerca de “¿quién es el mejor?” Resultaban casi siempre ser “son todos iguales”. Nos sorprendía esa sumisión y aceptación de la situación, pero realmente era la forma más sana que tenían de soportarlo. A pesar de ello, la población tenía sus argumentos, y entre ellos discutían los programas de unos u otros, aunque nunca supimos si eran o no bien justificados, sabiendo que las campañas electorales estaban abundantemente financiadas por otros países interesados bien en terrenos, plantaciones o, bien, en asegurar votos para apoyar sus futuros procesos de independencia. Y así, ofrecían desmesuradamente camisetas, relojes… entre otros “souvenires” y cerveza, mucha cerveza gratis para el “agradecido” pueblo.
Presente sin futuro
Reconocimos un admirable control del “aquí y ahora”. Con nuestra agobiante visión del “mundo desarrollado” es envidiable observar cómo se da importancia al momento presente, en cuanto a comida, sexo y supervivencia. Pero quizá esta filosofía popular es la causa de la miseria mantenida, dominante en el país (son las huellas de haber sido colonia de otro, de la falta de autoestima social que se creó en ellos) sin pensar en el mañana, sin desear y actuar para un cambio posible, sin ilusión, sin futuro cierto.
Así, bajo este lema de no cuidar hoy lo que disfrutaremos mañana (puesto que no existe un mañana) encontramos, por ejemplo, basura acumulada por calles, caminos y playas, a pesar de proyectos inacabados y contenedores de cooperación española, que daban pie a nuevos proyectos inacabados de reciclaje y gestión de los residuos…