“Atender a la demanda detectada entre los profesionales de enfermería de buscar espacios de cooperación voluntaria durante sus períodos de vacaciones”. Con esta idea la Fundación para el Desarrollo de la Enfermería (FUDEN) puso en marcha en el año 2005 el programa Vacaciones Solidarias. Desde entonces, se han celebrado seis ediciones de la iniciativa, que poco a poco se ha consolidado como una de las principales actividades de FUDEN. Comenzamos en este punto una serie de posts en los que analizaremos la historia de este proyecto, que justo este mes de agosto ha superado los 500 viajes, desde su creación.
Así, veinte viajeros, dieciocho enfermeras y dos enfermeros, fueron los pioneros que viajaron por primera vez en 2005 hasta Nicaragua, el único país al que se pudo viajar en la edición inicial del programa. Al año siguiente, se produjo un crecimiento cuantitativo y cualitativo, ya que se amplió el número de destinos, incluyéndose Cuba y República Dominicana, y participaron 110 personas, una cifra que supuso el récord de viajeros hasta 2009.
Año tras año, la Fundación para el Desarrollo de la Enfermería fue consolidando el modelo de funcionamiento de Vacaciones Solidarias, un programa que se ha convertido, con el paso de los años, en la cantera de los cooperantes de FUDEN que posteriormente se implican en los diferentes proyectos de cooperación enfermera.
El año 2009 también supuso cambios importantes, con la ampliación de los destinos a África, en concreto a Santo Tomé y Príncipe, y con el aumento de la implicación de las enfermeras que a partir de entonces tuvieron que elaborar una sesión de enfermería para impartirla en el terreno a sus compañeras locales, con el fin de promover el desarrollo de la profesión enfermera y el intercambio de experiencias. Y llegamos a 2010, del que hay que destacar otros dos datos: la inclusión de Argentina y el récord histórico de participantes, con 170, y esto, a pesar del contexto de crisis en España.