Siete personas fallecidas, 1.750 casos positivos y 57 personas bajo cuidado médico y tratamiento. Es el balance de los estragos causados por la Gripe A en Nicaragua, publicado por el Ministerio de Salud en su boletín informativo correspondiente al 17 de septiembre.
El control de la evolución de la enfermedad entre la población nicaragüense lo están llevando a cabo las Brigadas Médicas Móviles, que son las encargadas de realizar visitas casa a casa para identificar a las personas que tienen factores de riesgo como el embarazo, el puerperio, la obesidad mórbida y las enfermedades crónicas como la diabetes, el asma, el cáncer o las cardiopatías, entre otras. Los equipos sanitarios tienen como principal misión aconsejar y concienciar a estos grupos de población sobre la necesidad de vigilar sus condiciones de salud y “observar mayores cuidados para no enfermar con el virus de la influenza humana AH1N1”, según indica el Ministerio de Salud de Nicaragua.
Junto al riesgo sanitario provocado por la Gripe A, en esta época del año Nicaragua aumenta los controles sanitarios llevados a cabo por las brigadas debido a que también es alto el riesgo de contraer enfermedades como el dengue y la leptospirosis. Según las cifras oficiales del gobierno, en lo que va de año el país centroamericano ha registrado una muerte por dengue y otros 907 casos, además de 44 de leptospirosis. En ambos casos, también son los brigadistas los encargados de cuidar por la salud de la población y de disminuir los riesgos de contagio mediante campañas de promoción de la salud que tienen lugar casa por casa en el conjunto de los 153 municipios de Nicaragua.
El control de este tipo de enfermedades es una de las tareas que ocupan a las Brigadas Médicas Móviles durante esta época del año, con especial atención a la Gripe A.