MaternidadLa implantación de las casas maternas en Nicaragua está permitiendo institucionalizar el parto y reducir los riesgos de mortalidad de las mujeres embarazadas. Una vez que las brigadas médicas, en coordinación con las parteras tradicionales, valoran que una mujer entra en la fase final de la gestación, la trasladan hasta este tipo de hogares, que suelen estar en las cabeceras de cada municipio.

Las casas maternas ofrecen hospedaje a las mujeres embarazadas de las zonas rurales para garantizar un parto seguro, mediante el acceso a servicios obstétricos profesionales. Habitualmente, suelen estar cercanas a un centro de salud o a un hospital, con el fin de facilitar el traslado en caso de urgencia. Los gestores y responsables de las casas maternas suelen trabajar de forma coordinada con las parteras y promotores de salud, como es el caso de los integrantes de las brigadas.

Las casas maternas reúnen una serie de características que garantizan el acceso de la mujer embarazada a una atención materna y neonatal digna:

  1. • Gratuidad del servicio, ya que la embarazada no paga los servicios, si bien se promueve la colaboración voluntaria en especie y alimentos por tratarse de una forma social y cultural, como modo de corresponsabilidad.
  2. • Solidaridad de la sociedad civil, ya que la sostenibilidad del servicio depende de las iniciativas que aporten recursos para que las embarazadas de las comunidades lejanas tengan la oportunidad de recibir los servicios de salud de forma oportuna, mejorando así la cobertura y la equidad.
  3. • Colaboración interinstitucional, ya que la casa materna lleva a cabo actividades de colaboración con otros organismos para garantizar la adecuada gestión del servicio.
  4. • Universalidad, ya que ofrece alojamiento a todas las embarazadas procedentes de áreas de difícil acceso, sin discriminación social, étnica, religiosa o política.