Atención materna e infantil en NicaraguaLa necesidad de reducir los índices de mortalidad materna para cumplir con los Objetivos de Desarrollo del Milenio, en concreto con el que plantea la mejora de la salud materna. Es el reto de organizaciones solidarias como FUDEN Cooperación Enfermera.

Así, uno de los factores que provocan las altas tasas de mortalidad materna en países como Nicaragua son las denominadas “cuatro demoras” del embarazo, es decir, retrasos en la atención de las mujeres:

  1. Demora en el reconocimiento del problema o signos de peligro.
  2. Demora en la toma de decisiones sobre la búsqueda de atención sanitaria.
  3. Demora en el acceso a un servicio de salud digno.
  4. Demora en recibir una atención oportuna y de calidad.

En países como Nicaragua la situación se agrava aún más debido a los problemas de accesibilidad a los núcleos rurales, donde los índices de mortalidad materna registran niveles alarmantes. El riesgo de muerte provocada por problemas obstétricos es una de las mayores desigualdades del mundo en materia sanitaria. Ser madre en países empobrecidos es 300 veces más peligroso, según concluye el informe de UNICEF sobre el estado de la infancia en 2009. El documento alerta sobre la grave situación de la salud materna y neonatal. Sin lugar a dudas, esta realidad lastra el futuro y el desarrollo de las sociedades y los países empobrecidos.

La agencia de la ONU indica que las defunciones bajarían en un 80 por ciento si todas las embarazadas contasen con servicios básicos de asistencia. De ahí la importancia, por ejemplo, de facilitar la labor de las Brigadas Médicas Móviles en Nicaragua, cuyos miembros son los encargados de llevar los cuidados de salud a las zonas más aisladas de lugares como la Región Autónoma del Atlántico Norte. En ocasiones es la única forma de que las mujeres reciban una atención obstétrica adecuada.