Algunos afectados de Párkinson informan de que su función motora mejora tras despertar por la mañana, lo contrario de lo que se esperaría después de haber pasado toda una noche sin medicación. Aunque este fenómeno, conocido como ‘beneficio del sueño’, ha sido estudiado, todavía no se han encontrado sus causas.

Según un nuevo estudio publicado en la revista Journal of Parkinson’s Disease del mes de Junio, algunos pacientes muestran beneficio del sueño, tanto cuando este es nocturno como cuando se trata de siestas vespertinas. No obstante aún no se han encontrado variables significativas entre aquellos que se benefician y aquellos que no.

“Si la experiencia subjetiva del beneficio del sueño estuviese relacionada con una mejora objetiva de la función motora, esto implicaría beneficios clínicos importantes”, dice Sebastian Overeem, investigador principal y doctorado del Departamento de Neurología del Instituto Donders para el Estudio del Cerebro, la Cognición y el Comportamiento de Amberes, en Holanda.

El estudio incluyó una muestra formada por 234 pacientes con Párkinson, quienes completaron un cuestionario exhaustivo que cubría el rango de síntomas motores y no motores que tienen lugar en la enfermedad. Se tuvieron en cuenta tanto las características demográficas, como las de la enfermedad, al igual que síntomas emocionales, funcionales y de calidad de vida. El beneficio del sueño fue definido como “una reducción de los síntomas de Párkinson después de un período de sueño”.

Casi la mitad de los pacientes (46.9%) experimentó beneficio del sueño. No se encontraron diferencias significativas en cuanto a las características demográficas ni clínicas, como la edad de inicio de la enfermedad, los años de evolución o el tipo de tratamiento, entre aquellos que mostraron beneficio del sueño y aquellos que no. Tampoco se encontraron diferencias significativas en los síntomas emocionales, de calidad de vida, memoria, fatiga o apatía, ni diferencias en cuanto a la calidad del sueño.

La investigación puesta en marcha encontró que el beneficio del sueño no se reduce simplemente al sueño nocturno. 98 pacientes llevaron a cabo siestas diurnas; de estos pacientes, el 46% no mostró beneficio de sueño, el 20.4% presentó beneficio del sueño después del descanso nocturno y de las siestas, otro 20.4% presentó solo beneficio del sueño después del descanso nocturno, y un 13.3% informó de beneficio del sueño únicamente después de realizar siesta diurna. “Es tentador especular con las siestas diurnas como posible aplicación terapéutica”, señala Dr. Overeem.

El Dr. Overeem indica que los resultados están basados en los juicios subjetivos de los pacientes, y estos pueden estar mal interpretados. Recomienda que los futuros estudios incluyan cuantificaciones objetivas de las funciones motoras, y asesoramiento longitudinal de los síntomas de la enfermedad de Parkinson.

Se han propuesto distintas hipótesis sobre el beneficio del sueño. Por un lado, se relaciona con una mejora de la función dopaminérgica, debido a un aumento en el almacenamiento dopaminérgico en las neuronas afectadas de EP. También se ha propuesto que el beneficio del sueño no está relacionado directamente con el descanso y es sólo una representación del ‘beneficio matutino’ relacionado con el ritmo circadiano. No obstante, la incidencia del beneficio de sueño después de las siestas diurnas sugiere un rol específico del sueño.

“Es necesaria una mayor investigación que ayuden a identificar los posibles condicionantes y mecanismos del beneficio del sueño, para poder así identificar a aquellos pacientes que se pueden beneficiar del sueño”, concluye Dr. Overeem.

Fuente: Medical News Today