Los investigadores llevan tiempo especulando sobre si el consumo de meta-anfetaminas y de otro tipo de estimulantes anfetamínicos, podría dañar a las neuronas dopaminérgicas, predisponiendo a sus consumidores a desarrollar la enfermedad de Parkinson – un trastorno neurológico provocado por déficit de dopamina.
Se puso en marcha un estudio de cohortes retrospectivo, utilizando como base de datos los ingresos hospitalarios y los registros de defunción acaecidos en California entre el 1 de Enero de 1990 y el 31 de Diciembre de 2005. A lo largo de 16 años se llevó a cabo un seguimiento de aquellos pacientes que tenían al menos 30 años de edad, y se realizó un análisis de riesgos en competencia, para determinar si la cohorte que consumía meta-anfetaminas sufría mayor riesgo de desarrollar Párkinson (ICD-9 332.0; ICD-10 G20) que un grupo equivalente diagnosticado de apendicitis y que un grupo control consumidor de cocaína.
Aquellos pacientes ingresados en hospital debido a afecciones relacionadas con el consumo de meta-anfetaminas (n = 40,472; ICD-9 códigos 304.4, 305.7, 969.7, E854.2) fueron emparejados con pacientes con síntomas de apendicitis (n = 207,831; ICD-9 códigos 540–542) y también con sujetos con trastornos por consumo de anfetaminas (n = 35,335; ICD-9 códigos 304.2, 305.6, 968.5) en base a edad, raza, sexo, fecha y patrones de admisión hospitalaria.
Los resultados mostraron que la cohorte consumidora de meta-anfetaminas mostraba mayor riesgo de desarrollar Párkinson comparada tanto con el grupo con síntomas de apendicitis [cociente de riesgo (HR) = 1.76, 95% CI: 1.12–2.75, p = 0.017] como con el grupo consumidor de cocaína [HR = 2.44, 95% CI: 1.32–4.41, p = 0.004]. Este último no mostró un riesgo mayor de desarrollar Párkinson que el grupo equivalente con síntomas de apendicitis [HR = 1.04, 95% CI: 0.56–1.93,p = 0.80].
Estos datos proporcionarían evidencia sobre la implicación del consumo de meta-anfetaminas en el riesgo de desarrollo de la enfermedad de Párkinson.
Publicado en la revista: ‘Drugs and Alcohol dependence’
Fuente: European Parkinson’s Disease Association


