La enfermedad de Parkinson es un trastorno neurodegenerativo caracterizado por estrés oxidativo y acumulo de hierro en el sistema nervioso central. La ceruloplasmina es una ferro oxidasa extracelular que regula el transporte, carga del hierro celular y, a su vez, protege a los tejidos de la oxidación.
Usando electroforesis de dos dimensiones, se investigó el patrón de la ceruloplasmina en el sistema nervioso central de pacientes con Enfermedad de Parkinson.
El perfil de la ceruloplasmina en pacientes con EP resultó ser más ácido que en controles saludables y en otras personas con otras enfermedades neurodegenerativas; los grados de acidez tenían concordancia con el nivel de afectación patológica.
A través de un procedimiento de reconocimiento de patrón aplicado a las imágenes obtenidas de la electroforesis de doble dimensión, se identificó un grupo patológico representativo. La oxidación in vitro del líquido cefalorraquídeo en la electroforesis realizada, generó un cambio en la ceruloplasmina parecida a la observada en la Enfermedad de Parkinson y un incremento en la carbonización de las proteínas.
Estos resultados indican que la oxidación de la ceruloplasmina contribuye a la modificación del patrón en la enfermedad de Parkinson. Desde un punto de vista funcional, la oxidación de la ceruloplasmina causó un descenso en la actividad de la ferro oxidasa, lo que a su vez promovió la retención del hierro intracelular, tanto en las células lineales neuronales como en las neuronas primarias más sensibles a la acumulación de hierro.
De acuerdo a esto, la presencia de la ceruloplasmina oxidada en el líquido cefalorraquídeo de la enfermedad de Parkinson podría ser usada como un marcador de daño oxidativo y podría aportar nuevas perspectivas en los mecanismos patológicos que subyacen en la enfermedad.
Fuente: Journal of Neuroscience
http://www.jneurosci.org/content/31/50/18568.full?sid=caf05680-d2f6-4159-9c7f-bf26c6fff6f7


