
La sonrisa aparece en tu rostro solo de pensar en el día que vas a pasar, empiezas a pensar si estarán todos lo chicos/as, si verás hoy al resto de compañeros, sí la actividad que tenéis preparada gustará.
Una vez te preparas y estás listo coges la puerta de casa para dirigirte al lugar de encuentro. El lugar de encuentro suele ser siempre la misma parada de metro, esa parada de metro que después de un año tienes asociada totalmente a estos sábados, al lugar donde empieza un gran sábado. Algunos chicos ya están esperando; ellos llevan esperando este sábado con ganas desde toda la semana. Los más timidos te muestran una sonrisa o se acercan despacio a ti esperando a que les saques la primera sonrisa de la mañana, otros chicos te ven aparecer desde el otro lado de la calle y se empiezan a poner muy nerviosos, ansiosos de saludarte, abrazarte y darte todo el cariño que tienen, sin saber en que orden primero.
Cuando ya estamos todos reunidos y nos aseguramos que no falta nadie, nos ponemos en marcha. Alguna vez cogemos los taxis ya que el lugar está muy lejos, otras veces vamos en metro si el sitio es fácil y en estos casos te das cuenta que la actividad cotidiana que puedes hacer todos los días cuando vas al trabajo o te mueves por esta ciudad, encierra una cantidad de retos y emociones… bajar las primeras escaleras para entrar en el metro, cada escalón supone un pasito más y una emoción, el paso por el torno del metro (qué aveces se traga los billetes) se convierte en una acción muy importante, bajar por las escaleras mecánicas o coger los ascensores… todas estas acciones no incluidas en la actividad principal del fin de semana se convierten en pequeños trozos de emoción. Ya en los vagones, te das cuenta de como respira esta ciudad, de la amabilidad de la gente y de como se abren sus corazones y sus mentes.
Una vez llegamos al sitio empiezan las primeras reacciones y no solo de los chicos, sino de ti y del resto de voluntarios. Es increíble la cantidad de sitios que no conocemos de Madrid. De cualquier modo, si no conoces el sitio compartes la ingnorancia y ganas de conocer el sitio que tienen los chicos, pero si por el contrario lo conoces puedes enseñar cosas que el chico quiza no conozca y seguro te lo agradecerá. En definitiva muchas veces disfrutas mucho del sitio ya que no lo conoces y con el añadido de tener esta compañía tan especial.

Cuando se acaba la actividad llega el momento de la vuelta a “casa”, de comentar con el resto de chicos y voluntarios lo que más nos ha gustado del sitio e intercambiar gustos, porque en estas salidas acabas conociendo y compartiendo muchas experiencias con ellos. No solo aprendes tú, los chicos se interesan y muchas veces te sorprenden con el tipo de preguntas que te hacen.
En definitiva un día de voluntario es una de las experiencias más satisfactorias que alguien puede tener, no solo por lo que das, sino por todo lo que recibes que sin duda es mucho más. Acabas cansado de estar toda la mañana haciendo cosas, pero llegas a tu casa con la mejor de las sonrisas y con unas ganas inmensas de que llegue el próximo sábado.
Alejandro.

No puedo esta más de acuerdo contigo!
Sencillamente genial!
Secillamente genial!
Myu bonito lo que has escrito, pero lo mas bonito es que existas tu y gente como tu que hacen posible esto
Yo conozco a muchos de esos voluntarios, he sido muchos años la directora de ese programa, y doy fe que la mayoría son así, mejor van sacando eso de sí. Tu también puedes hacerlo si quieres colaborar. Tenemos mucha necesidad en este programa de más voluntarios porque tenemos muchos chicos que quieren salir, de esos que van del colegio a casa y de casa al colegio, el fin de semana en casa y sus padres con necesidad de apoyo.
Tengo la suerte de conocer muchos voluntarios como este; mejor que decir son así, diría que se van haciendo así, sacando cada día lo mejor de sí mismos, el voluntariado ayuda a eso también. Si quieres comprobarlo, llama a la ONG; este curso necesitamos mucos voluntarios para este programa porque tenemos muchas más peticiones de chicos que van del colegio a casa y de casa al colegio, sin más salidas, y sus padres necesitan apoyo para que salgan los fines de semana.