Una de las prácticas más enriquecedoras del Programa de Actividades con Personas con Discapacidad es el Voluntariado Familiar.
Esta original iniciativa consiste en que padres e hijos disfruten juntos de un día de voluntariado. Los miembros de la familia pasarán una jornada con un niño con discapacidad del programa, con el fin de aprendan a normalizar esta situación.
Las personas que participan en esta actividad suelen quedar muy satisfechas, como es el caso de Ana López, que no hace mucho, nos contaba sus experiencias en el blog de los voluntarios de Desarrollo y Asistencia.
Su relato es personal y sincero, y sobre todo una motivación enorme para continuar trabajando en este programa.
