Un estudio elaborado por investigadores de la Universitat Autònoma de Barcelona ha demostrado que consumir alimentos ricos en antioxidantes (té, cervezas, frutas, verduras…) y en ácidos grasos polinsaturados (pescado azul, maíz, soja…) favorece la producción de células madre en el cerebro y podría favorecer el retraso de la aparición de la enfermedad de Alzheimer, caracterizada por el deterioro de estas células.

El estudio, publicado en ‘Journal Alzheimer Disease’, ha basado su experiencia en ratones. En los alimentados con una dieta antioxidante, se ha demostrado una mayor proliferación celular en el área del bulbo olfativo y del hipocampo del cerebro, zonas que resultan dañadas por el Alzheimer. Esta proliferación de células madre favorece el nacimiento de nuevas células neuronales en dichas regiones, retrasando así, la aparición de la enfermedad.

 

FUENTE: ABC