Nuestro consejo de hoy nos muestra algunos ‘trucos’ para afrontar de forma adecuada las reacciones agresivas que pueden desencadenarse en enfermos de Alzheimer.

En ocasiones, puede reaccionar de forma agresiva ante situaciones en las que para nosotros esa forma de actuar no tiene sentido. Para el cuidador, en muchos casos, es difícil afrontar estas situaciones debido a su incomprensión.

El desencadenante de esta reacción puede ser una respuesta emocional del enfermo al pensar que se siente rechazado o al no poder realizar una actividad de forma correcta. También pueden ser motivadas por sentimientos de ansiedad, miedo o frustración al no comprender una situación, al no recordar cómo se hace una cosa, al no conseguir expresarse o al no reconocer a gente de su entorno.

¿Qué hacer?

Debemos buscar los motivos que las desencadenan y prevenir su aparición. Este tipo de reacciones suelen ser una fórmula del enfermo para expresar su miedo o angustia ante algo que no es capaz de interpretar correctamente. Para ello, debemos:

-         Rehabilitar el entorno: retirar los objetos que pueden provocar miedo, aumentar la iluminación para evitar la oscuridad…

-         Reconfortarle: explicarle lo que ocurre (quiénes son las personas presentes, lo que hacen…) con un tono de voz tranquilo, sin ponerse nervioso.

-         Permanecer dentro de su campo visual.

-         Sugerirle una actividad que pueda realizar, aunque la haga mal.

-         Avisar a las personas cercanas de este tipo de reacciones para que no las desencadenen involuntariamente y para prepararlos para afrontarlas correctamente si se producen.

-         Si no se consigue controlar la situación, debemos hablar con su médico o cuidadores profesionales.

-         Si intenta pegarte, aléjate, pero mantente dentro de su campo visual.

-         En todos los casos, mantener la calma y no desechar las medidas preventivas tomadas aunque no siempre sean eficaces.

 

 FUENTE: FUNDACIÓN ALZHEIMER ESPAÑA