Hoy os traemos un consejo sobre cómo envejecer deforma saludable, es decir, cómo reducir la posibilidad de padecer enfermedades –que comportan un alto riesgo de dependencia–, mantener un buen estado físico y mental y llevar una vida social activa.
Para ello es necesario un control médico periódico de la salud, así como llevar hábitos de vida saludables.
Tres son los principales factores a controlar para llevar una vida saludable: tabaco, alimentación y actividad.
- Dejar de fumar tiene efectos beneficiosos a cualquier edad, pero estos beneficios son importantísimos en mayores de 65 años. El tabaquismo agrava numerosas dolencias que, sin su incidencia, no tendrían complicaciones.
- Los mayores de 65 años deben practicar ejercicio de forma regular. Este ejercicio tiene efectos beneficiosos sobre la diabetes y la hipertensión, previene las caídas, incrementa el grado de independencia, ayuda en los casos de osteoporosis, contribuye a regular el nivel de colesterol, etcétera. La práctica de ejercicio ha de fijarse en un programa individualizado y adaptado a cada mayor. Andar, bicicleta estática o natación pueden adaptarse a diferentes circunstancias y necesidades.
- Los mayores deben seguir unas correctas pautas de alimentación. Por ello, sus cuidadores deben establecer estas pautas conforme a las necesidades de cada mayor. Por ellos mismos no podrían hacerlo en muchos casos, dada una limitación en su autonomía o en sus capacidades físicas o mentales, por condicionantes económicos o sociales, etcétera.
