“Soy voluntario de domicilio de la Asociación Española Contra el Cáncer con un año de antigüedad, pero lo que he vivido hasta ahora me hace sentir que llevo colaborando con esta Asociación mucho más tiempo”.
Esta experiencia me llena de satisfación, me realiza como persona, me ayuda a ver la vida desde una perspectiva más amplia, sacar de todas las situaciones todo lo positivo, que siempre lo hay.
Pero lo que más me enriquece como persona es ver la ayuda que das a los familiares y ante todo al enfermo, sacándoles una sonrisa, un “no pensar por un momento en la enfermedad y su final, y cómo a la familia se le ayuda a tener conciencia de que la vida merece la pena si es compartida en todas sus facetas.
