AL EQUIPO DE CUIDADOS PALIATIVOS
aecc-Madrid  

                                           

Hemos tardado casi un año en escribiros esta carta, supongo que no nos sentíamos preparados para revivir ciertos momentos de la enfermedad y muerte de Ramón, nuestro marido y padre.

 
No solo habéis logrado que él tuviera una recta final tranquila y una muerte digna al lado de los suyos si no que, además, nos habéis enseñado una lección humana que nunca olvidaremos. Creo que hablo también en nombre de mi madre y de mi hermano cuando digo que jamás he conocido a nadie que haga su trabajo de manera tan profesional sin ignorar los sentimientos del paciente y de la gente que pasa por una experiencia tan triste y tan dura como es ver a un ser querido apagarse poco a poco y al final morir. Si ya os estábamos agradecidos de por vida, si cabe,  lo estamos aún mas ahora que habéis estado de nuevo a nuestro lado haciéndole a mi abuela más fácil su último viaje.

Muchas gracias.