Realizar la asistencia a enfermos terminales con procesos oncológicos nos llena de satisfacción profesional ya que somos conscientes de las carencias sanitarias que como en nuestra comunidad, Castilla y León, en ocasiones existen.
Los enfermos nos esperan cada semana. En la mayoría de las ocasiones, somos para ellos los únicos profesionales sanitarios que los asisten, los apoyan y ayudan en esta fase de sufrimiento personal y familiar.
Gracias a la labor que las Unidades Domiciliarias de Cuidados Paliativos están realizando podemos ayudar a todos estos enfermos y a sus familias. Cada vez somos más conscientes de las carencias que a nivel rural existen y que se necesitan más recursos de este tipo. Es una labor importante poder sensibilizar a la administración, y demás recursos para la potenciación de estas unidades.
Cada paciente nuevo, es una historia personal nueva, un sufrimiento nuevo y unas necesidades diferentes.
