Nadie imagina que en la vida pueda ocurrir un hecho tan trágico como la muerte de los padres. Pero cierto es que esto le sucede diariamente a muchas personas.
 
La muerte de mi madre fue muy diferente a la de mi padre. Desde el diagnóstico de su enfermedad hasta el fin de sus días, apenas tuvimos apoyo de profesionales, caso contrario con mi padre. Hace 17 años fue el fallecimiento de mi madre y la presencia de equipos multidisciplinares y a domicilio era inexistente.

Pero gracias a la labor humana de hoy (Facultativos, Enfermeros, Psicólogos y Voluntarios en la lucha contra el Cáncer) la muerte de mi padre ha sido muy distinta. Agradezco todo el cariño con el que nos dijeron que la vida de mi padre se acababa en cuestión de horas, pero iban a intentar que este momento tan doloroso fuera tranquilo y sin sufrimiento.
  
No tengo palabras de agradecimientos para todo el  EQUIPO de cuidados Paliativos. Quiero con este escrito decir que cuenten con todo mi apoyo y dar un fuerte abrazo a Carmen (psicóloga)  por hacerme salir del túnel negro y sin fondo en el que me encontraba y que gracias a ella me voy recuperando….
 
Gracias… Gracias… Gracias y mil Gracias….
 
Os tendré siempre presente
 
Familiares de Francisco