“Soy, Mª Antonia,  voluntaria de hospital desde hace 12 años, y nunca me cansaré de decirle a todos los enfermos y familiares la gran ayuda que la aecc presta a la los enfermos y familia, pero en esta ocasión y desgraciadamente ha sido mi familia quien os ha necesitado, os he pedido ayuda y la he tenido, me habéis ayudado tanto que nunca podré agradeceros todo cuanto me habéis dado, hemos necesitado una cama articulada y allí estaba Begoña para mandárnosla y esos cuidados paliativos que día a día van a tu domicilio y te ofrecen además de los servicios sanitarios, consejos, soluciones a los problemas que van surgiendo durante la enfermedad y además recibes ese cariño tan cercano que te demuestra que no estas sola. Gracias a Inés, Ana, Begoña y a las doctoras que desconozco su nombre (perdón si me olvido de alguien). Este equipo pertenece al Hospital de la Princesa donde Isabel, la coordinadora con su maravilloso equipo de voluntariado, nos ha ayudado en cuanto necesitábamos.

Gracias a todos de todo corazón, si antes me sentía orgullosa de pertenecer a esta institución, ahora doblemente, y desde luego me dedicaré más si cabe en aportar toda mi ayuda en cuanto sea necesaria. Perdonar no haberos escrito antes pero hemos pasado malos tiempos y no me sentía capaz.”