Normalmente cuando nos referimos a las repercusiones físicas del cáncer y de su tratamiento, pensamos en cansancio, debilidad, nauseas, etc., pero los tratamientos oncológicos pueden producir también otros efectos secundarios. Te pueden afectar a la piel, al pelo y al aspecto físico general.
Es posible que tu piel sufra algunos cambios. Aunque los efectos secundarios variaran en función del tipo de tratamiento, puede aparecer sequedad, manchas e irritaciones cutáneas. Es importante que utilices productos que no contengan alcohol (perfumes, desodorantes, etc.) para reducir al mínimo la sequedad y evitar irritaciones.
“Recuerda que la mayoría de los efectos son temporales y que pasado un tiempo desaparecen”.
La caída de cabello es uno de los síntomas que aparecen más frecuentemente (aunque no en todos los casos) como consecuencia del tratamiento oncológico. La quimioterapia debilita el vello de todo el cuerpo, mientras que la radioterapia, al igual que ocurre con la piel, afecta sólo a la zona de tratamiento. Con la caída se produce un cambio en tu imagen, sin embargo, si no te sientes bien con tu aspecto, existen diferentes alternativas, como utilizar peluca, gorro, pañuelo. Es importante que pienses cuál de todas las opciones posibles es la mejor para ti, aquella con la que te sientes más cómoda o cuál te hará sentir mejor.
En relación con las uñas, pueden producirse diversas alteraciones como la aparición de bandas horizontales o verticales, detención del crecimiento, reblandecimiento o engrosamiento de la uña, etc. Recuerda que estas alteraciones son consecuencia del tratamiento y se trata de un proceso reversible, pero conviene que informes a tu médico por si puede indicarte alguna pauta de cuidado específico.
Para obtener más información puedes visitar los portales de Internet de la Asociación Española Contra el Cáncer: http://www.todocancer.org/ y http://www.muchoxvivir.org/ en donde encontrarás consejos prácticos sobre los cuidados estéticos que puedes llevar a cabo antes, durante y después de la enfermedad.
