Que las tecnologías de la información y la comunicación (TIC) han cambiado nuestras vidas es una evidencia irrefutable. En este contexto, es indispensable reflexionar sobre qué debemos hacer y cómo lo debemos hacer para incorporar estas nuevas tecnologías en los procesos educativos, y en particular en la educación para la salud. El Curso de Formación Continuada para Docentes en Educación para la Salud (FIDES) que comienza este viernes 20 de noviembre en Madrid es un excelente ámbito para esa discusión.

Estamos acostumbrados a escuchar que la juventud ya no es lo que era. Que tiene una forma completamente distinta de ver la vida en relación con las generaciones anteriores. Que resulta cada vez más difícil despertar su interés en las aulas. Que está atrapada por las nuevas tecnologías, como el teléfono móvil y el ordenador. Y que, en definitiva, estos cambios han invadido los centros escolares y están suponiendo una pérdida de la calidad educativa.

Puede que todas las afirmaciones anteriores supongan una carga negativa respecto de la realidad que vivimos. También puede que no, y simplemente sean una invitación a reflexionar en torno a los retos y desafíos que nos plantean estos cambios sociales en la difícil tarea de educar en la era de las TIC

Eso es lo que intentaremos hacer desde hoy en este blog Lo haremos sin ánimo de llegar a verdades irrefutables, sino más bien con la intención de compartir dudas, proponer estrategias de trabajo y, sobre todo, adquirir una visión más compleja sobre quiénes somos los sujetos que formamos parte del proceso de enseñanza-aprendizaje entrando en el año 2010.

Queremos en esta primera entrada dejar algunas preguntas para abrir el debate:
- ¿Cómo son nuestros alumnos y alumnas, los llamados “nativos digitales”?
- ¿Qué cambios hemos constatado en nuestros alumnos y alumnas atribuibles a las TIC?
- ¿Cómo enfocar el proceso de enseñanza-aprendizaje, y en concreto la educación para la salud, teniendo en cuenta estos cambios?
- ¿Resistir o claudicar ante las TIC? ¿Nos adaptamos a esta nueva cultura o nos esforzamos para que se recuperen habilidades y conocimientos que antes estaban mejor desarrollados?

El debate está abierto.