Las estadísticas suelen ser una herramienta precisa para el diagnóstico de la realidad social. El avance de resultados de la Encuesta de Discapacidad, Autonomía personal y situaciones de Dependencia 2008, ofrece un panorama de cómo viven nuestros mayores, y muestra claramente que son mujeres quienes más padecen situaciones de dependencia y también quienes asumen mayoritariamente el cuidado de sus familiares.

El panorama de la discapacidad entre los mayores españoles. En 2008 había en 7,4 millones de personas mayores, de las cuales 2.227.500 (30,3%) declararon tener alguna discapacidad. Como es evidente, la tasa de discapacidad aumenta con la edad, al punto de que tres de cada cuatro personas mayores de 90 años tienen problemas o limitaciones en actividades en diferente grado de severidad.

Las mujeres tienen una peor calidad de vida. Si bien las mujeres españolas tienen siete años más de esperanza de vida que los varones (83,5% frente al 76,8%), de los mayores con discapacidad 756.700 son varones (24,1%) y 1.470.700 mujeres (34,9%). De allí que sean mujeres el 65% de las personas que han solicitado u obtenido prestaciones o servicios establecidos por la Ley de Promoción de la Autonomía Personal y Atención a las Personas en situación de Dependencia.

Las mujeres sufren la desigualdad. Son mujeres las que en mayor medida viven solas. Son mujeres quienes tienen mayor riesgo de enviudar. Son mujeres quienes tienen menores ingresos. Son mujeres quienes se ven afectadas en mayor medida por la enfermedad y quienes tienen peor percepción subjetiva de salud.  Son mujeres quienes mayoritariamente ejercen de cuidadoras de personas en situación de dependencia hasta edades avanzadas. Son mujeres el 95% de las personas que reciben prestaciones de la Ley de Dependencia en concepto de cuidadoras formales o informales.

Con un diagnóstico tan claro, ¿por dónde empezar con la terapéutica?