
Marta, una de las psicólogas que coordina los talleres de reducción del estrés de ‘Cuidando de quien cuida’, nos cuenta en una entrevista los secretos de la relajación inducida, una técnica eficaz para el autocontrol corporal y la salud mental.
¿Por qué es necesario trabajar sobre la salud mental?
Los cuidadores familiares de personas dependientes muestran una gran preocupación por los problemas derivados del estrés. En los talleres buscamos el camino hacia la parte más espiritual de todo ser humano, esa parte en la que todo son preguntas y en la que no siempre hay respuestas; es decir, la mente. Y trabajamos para dotarles de herramientas para que puedan continuar con su auto-descubrimiento una vez finalizado el taller.
¿Qué técnicas aprenden los participantes?
La técnica básica es la relajación inducida. Sirve tanto para el autocontrol del cuerpo como para alcanzar un estado de absoluta serenidad, que ayuda a pensar con mayor claridad y a ser conscientes de algunos aspectos mentales que creemos no manejar en la vida diaria. Dedicar unos minutos a pensar, transmitirnos bienestar a nosotros mismos y desconectar del mundo que nos rodea es fundamental. El ser humano está dotado de una mente llena de preguntas, no solo de un cuerpo esclavizado por y para el trabajo.
¿Conocer esa técnica es suficiente para controlar el estrés?
Lo fundamental es saber aplicarla. Para eso enseñamos a los participantes a distinguir las emociones, pensamientos y reacciones de nuestro cuerpo ante diferentes situaciones, la asertividad, la autoestima, la culpa… Y luego insistimos en la necesidad de darse el tiempo suficiente para pensar en sí mismos y canalizar la energía en la curación de los problemas. En la sociedad actual estos problemas parecen invisibles, aun cuando son fuente de sufrimientos y enfermedades mentales y físicas, además de ser un modo de vivir poco recomendable.
¿Qué cambios experimentan los participantes en los talleres?
La mayoría sale con una mente con nuevas perspectivas, con otra forma de hacer frente a las diferentes situaciones de la vida y con la necesidad de cambio. Aprenden a gritar que quieren vivir y ser felices en una sociedad que les enseña a callar.

Me parece muy interesante la parte de enseñarles a distinguir las emociones, pensamientos y reacciones de nuestro cuerpo ante diferentes situaciones. Creo que es algo que no se tiene en cuenta en otros proyectos y que es importante tener esa base para poder trabajar mejor con ello.
Me parece muy interesante la parte de enseñarles a distinguir las emociones, pensamientos y reacciones de nuestro cuerpo ante diferentes situaciones, puesto que es algo que no se tiene en cuenta en otros proyectos y creo que es algo importante para poder trabajar después mejor con ello.
Todas las actividades relacionadas para fortalecer a las personas como seres compuestos de mente y cuerpo resultan muy gratificantes. Mi experiencia es el Tai-Chí. Es la armonía del movimiento y se puede practicar a cualquier edad. El Tai-Chí es un antídoto comprobado del estrés. El propósito de sus cuidadosos y elaborados movimientos es fortalecer la energía interna del cuerpo, la flexibilidad y la resistencia. La cualidad única de este antiguo arte se está utilizando cada vez más por sus sanas propiedades. Una vez aprendido, es un tesoro que durará toda la vida. A mí personalmente me ha dado serenidad y equilibrio para superar mis problemas.
Animo a todos a que lo practiqueis porque os fortalecerá para el desempeño maravilloso de vuestro trabajo como cuidadores al servicio de los demás. ¡Ánimos!
AFRONTAR LA MUERTE: En primer lugar pido disculpas por si algún comentario de este escrito no comparte.
Afrontar la muerte se tendría que vivirlo como algo natural, aquí en Occidente nos han enseñado que la muerte es algo feo, tabú y llena de temores. En cada instante algo muere dentro de nosotros y algo nace. ¿ Porque no nos preguntamos que una vez muertos lo único que nos llevamos es lo bueno y lo malo que hayamos echo en nuestra vida? por eso mientras vivamos tendríamos que mirar más hacia nuestro interior, lo material no nos da la felicidad, estamos apegados a lo material y esto nos lleva al sufrimiento. A este fin, convendría incluir la muerte en la vida cotidiana, no como un rechazo a la vida, sino como parte inseparable y necesaria de la vida.
Creo que estaría bién que todos los cuidadores de “gente mayor”, tendrían que estar preparados como mínimo, que conociese su interior, que fueran practicantes de Meditación,Tai-chi,Yoga,etc. en muchos hospitales ya se dán estas prácticas para que la “gente mayor” aprenda mejor a morir.
Desde que leí el libro Sueños,Muerte y Bardo practiqué meditación, a la muerte no le tengo ningún miedo y por lo tanto procuro eliminar el sufrimiento que esto conlleva tanto para mí como para los demás seres. ¡Animos a todos los cuidadores!.
La sociedad española actual tiene grandes éxitos como es la longevidad y un gran entusiasmo para abordar los problemas sin miedo, pero abandona riquezas de un pasado no tan lejano de la sociedad mas rural como es la buena vecindad. Tambien hablar de los sentimientos importantes en los ultimos años de vida. Los temas vitales que se hablan y se estudian con serenidad como parte de la vida dan mucha fuerza. Gracias Angel,Adoración y Sara, me han gustado las ideas escritas por vosostros.