Los anfibios, como las ranas, los sapos, las salamandras y los tritones, conforman uno de los grupos en mayor peligro de extinción en el mundo. Su presencia es indicadora del buen estado ambiental de un ecosistema.
Mira el proceso de hacer una charca para anfibios. Los resultados fueron magníficos gracias al gran trabajo de l@s 10 voluntari@s del grupo ADRIS, de la asociación SEMILLA:
Lo primero que hicimos fue preparar el terreno para empezar a cavar:

El segundo paso fue poner esta tela blanca, se llama “material geotextil” y sirve para proteger a la lámina impermeable y evitar que se rasgue.

¿Que qué es una lámina impermeable? pues esta tela negra que evitará que el agua de la charca se filtre entre la tierra y se seque. Con su ayuda habrá charca por mucho más tiempo.
Cubrimos bien los bordes para que no se nos cuele el agua por ningún sitio
¡Y luego empezamos a cubrir la tela con tierra! Esto permitirá que los sapos, ranas y demás encuentren una casa en las condiciones más naturales posibles.
Para que se sientan más a gusto pusimos también algunas piedras
Así hay más variedad de lugares para crear nuevos refugios
Entre tod@s lo habíamos conseguido, ya teníamos una charca y sólo nos quedaba llenarla
¡Al final nos quedó tan bien que casi nos zambullimos nosotr@s!
En las fotos parece muy sencillo, pero los chicos y chicas estuvieron dos días trabajando por la biodiversidad, para favorecer la supervivencia y reproducción de los anfibios, que, a su vez, atraerán aves. Estas charcas también contribuyen a diversificar el paisaje y pueden servir como abrevaderos para el ganado, la fauna silvestre y las especies de caza… ¡y además nos lo pasamos muy bien!








